Prácticas de coordinación

Independiente de las metodologías y herramientas que se utilicen para gestionar y ejecutar proyectos, o bien, para desarrollar cualquier tipo de tarea en equipo, no se nos puede olvidar que éstas se realizan gracias a la interacción entre las personas.

En este contexto, cuántas veces hemos escuchado algo parecido a:

  • "Hace una semana que le envié un correo y no me ha respondido"
  • "Hoy no asistió quien tenía que entregar una solución, a pesar que le envié un correo"
  • "Fui a una reunión, pero la verdad, nunca supe por qué me habían invitado"
  • "Tengo muchas cosas por hacer y no sé por cuál comenzar"
  • "Disculpa, pero no alcancé a generar el informe que debía entregar hoy"

A través de prácticas de coordinación, es posible potenciar los equipos en miras a obtener mejores resultados. Para ello, respetando la cultura del cliente, las capacidades y la historia de sus equipos; hacemos uso de un marco de trabajo para resolver, entre otras, las siguientes problemáticas:

Priorizar

Trabajamos con los equipos para que puedan equilibrar sus esfuerzos entre los temas importantes y urgentes, delegando o postergando lo restante.

Coordinar a los involucrados

Entrenamos a los equipos para que puedan identificar todos los actores con los que necesitan interactuar para llevar a cabo sus tareas.

Mecanismos de escalamiento

Generamos prácticas para que los equipos cuenten con los espacios necesarios para escalar temas en forma adecuada y oportuna.